Cómo jugar a Bolas Rebotantes
Apunta y lanza una ráfaga de bolas contra ladrillos numerados.
Objetivo
Lanza una ráfaga de bolas para romper los ladrillos numerados. El número de cada ladrillo indica cuántos golpes necesita para romperse, y su color cambia según lo grande que sea. Tras cada turno todos los ladrillos bajan una fila y aparece una fila nueva arriba con el número del turno actual; de vez en cuando uno sale doble. A cambio ganas una bola más por turno, y los aros +1 flotantes te dan otra cuando una bola los toca. Si un ladrillo llega abajo, la partida termina; los turnos que aguantes son tu puntuación.
Controles
- Ratón: muévelo o arrástralo sobre el tablero para apuntar con la línea de puntos; haz clic o suelta para lanzar. Suelta por debajo de la línea inferior para cancelar.
- Teclado: ← → (o A, D) para girar la puntería, Espacio o ↑ para lanzar, F para velocidad ×2, ↓ para recoger las bolas, P o Esc para pausar.
- Táctil: pon el dedo en el tablero, arrástralo hacia donde quieras disparar y levántalo para lanzar. Arrastra por debajo de la línea inferior y suelta para cancelar.
La primera bola que toca el suelo marca el punto de salida del siguiente turno. Si las bolas tardan en volver aparece el botón Rápido ×2, y Recoger las trae todas de golpe para pasar al turno siguiente.
Consejos
- Haz rebotar las bolas en las paredes para colarlas por encima de los ladrillos: allí arriba rebotan entre el techo y los ladrillos y rompen muchísimos sin esfuerzo.
- Limpia primero los ladrillos más bajos, que son los más cercanos al fondo; los números grandes de arriba pueden esperar.
- No ignores los aros +1: con más bolas aguantas más, sobre todo en los turnos avanzados cuando los números son enormes.
- Fíjate en dónde cae la primera bola: salir junto a un hueco facilita colar bolas en el siguiente turno.